«Cuando te acerques a comulgar, haz con tu mano derecha un trono a tu mano izquierda que recibirá al Rey. En el hueco de la mano recibe el cuerpo de Cristo. Después consúmelo, teniendo cuidado de no perder nada de Él».

Con estas palabras de San Cirilo de Jerusalén, queremos transmitir una reflexión y unas pautas de cómo recibir correctamente el Sacramento de la Eucaristía, especialmente en este tiempo de pandemia.

1. Para recibir la Comunión recuerda que hay que estar en gracia de Dios, confiesa si es necesario antes de la misa.

2. En caso de tener dificultad de movilidad avisa al sacerdote con antelación y se dirigirá donde te encuentres.

3. Lo más importante de todo es tener calma, siendo conscientes del Sacramento que vamos a recibir.

4. Lávate las manos con gel hidroalcohólico momentos previos a la Comunión.

5. Guarda la distancia de seguridad de 1.50 metros en la cola para recibir la Comunión.

6. Retiramos la mascarilla justo antes de comulgar, no durante el recorrido de la cola.

7. Poner la palma de la mano izquierda sobre la palma de la derecha.

8. El sacerdote depositará la Sagrada Forma sobre tu mano izquierda. No se debe coger directamente de la mano de sacerdote.

9. Tomamos la Sagrada Forma con la mano derecha delante del sacerdote, sin movernos del sitio y sin decir Amén.

10. Nos fijamos bien en nuestras manos para asegurarnos de que no quede ningún fragmento.

11. Nos ponemos de nuevo la mascarilla justo después de comulgar.

12. Volvemos a nuestro sitio guardando la distancia de seguridad.

En la duda de si comulgar con las manos o en la boca ciertamente el cristiano tiene derecho a comulgar en la boca, pero en estos tiempos de pandemia ha habido otros derechos que también han sido suspendidos. Sin embargo, esos derechos nos han sido limitados en favor del bien común.

Por encima de ese derecho está la superior ley del amor y la caridad. De modo que los cristianos tenemos la obligación de proteger nuestra propia salud y la de los demás por encima de nuestros derechos. Como escribió San Pablo a los Corintios en otro contexto: «Si por una cuestión de alimentos peligra un hermano mío, nunca volveré a comer carne, para no ponerlo en peligro» Corintios I, 8, 13.

Recomendamos a nuestros hermanos seguir estos pasos para  una correcta realización del Sacramento y del mismo modo garantizar una protección frente al COVID-19.

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