Tal día como hoy, 24 de junio de 1703, nace la devoción a la Divina Pastora de nuestras Almas gracias al Venerable Padre Fray Isidoro de Sevilla, advocación fruto de su investigación y conocimiento de la Sagrada Escritura y del Magisterio de la Iglesia, sobre todo de la Patrística, llamada por él una “piadosa ocurrencia” que ha llegado a ser venerada por todos los rincones del orbe católico.

Fray Isidoro de Sevilla, perteneciente a la Orden de Franciscanos Menores Capuchinos, como director espiritual de uno de los rosarios que tenían su sede en nuestra Parroquia de San Gil Abad, promueve esta devoción a través de los mismos; siendo el rosario del 8 de septiembre de 1703 la primera vez en la historia de la Iglesia Católica, que se contemplaría esta figura de María, con titulo y traje pastoril, presidiendo en un estandarte este culto público desde nuestra Sede Canónica hasta la Alameda de Hércules.

En este mismo mes, en la Parroquia de San Gil Abad se fundó nuestra querida Hermandad de la Divina Pastora, trasladada posteriormente a la Parroquia de Santa Marina, siendo la primera Hermandad en el mundo que rindió culto a esta advocación.

Especial recuerdo para esta querida Hermandad y para todas las Hermandades que pertenecen al redil pastoreño de la Santísima Virgen María.

Roguemos a la Divina Pastora de las Almas para que nos guíe y proteja en nuestras vidas.

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